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Toilet y perfume. Las palabras que los royals británicos tienen prohibido usar

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30 Sep 2020 · 10:23
Toilet y perfume. Las palabras que los royals británicos tienen prohibido usar
A pesar de los escándalos privados que siempre terminan en títulos de diarios, la familia real británica sostiene un estricto protocolo respecto del vocabulario que un royal debe usar. El glosario de las palabras prohibidas

Entre los protocolos que seguramente debieron aprender Meghan Markle y también su cuñada Kate Middleton para ser aceptadas como miembros de la realeza, las reglas de uso de ciertas palabras ocupan un lugar importante en el entrenamiento royal junto al aprendizaje de gestos de comunicación no verbal y una formación acerca del vestuario adecuado.

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El esfuerzo puesto en cumplir estas formalidades contrasta con los escándalos de una familia que pareciera especializada en provocarlos, entre ellos, el caso Meghan y Harry o el del príncipe Andrés por mencionar los últimos más famosos y controvertidos.

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Una publicación compartida por The Royal Family (@theroyalfamily) el 12 de Sep de 2020 a las 2:43 PDT

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Todo puede desmoronarse en la intimidad, pero en público el imperativo es mantener las etiquetas, en este caso, respecto de los términos adecuados para un royal británico. Kate Fox, una antropóloga social y autora del libro Watching the English, fue consultada por el periódico The Mirror acerca de las palabras que la familia real tiene prohibido usar.

De acuerdo con la especialista, pronunciar el término toilet se asemeja a un pecado mortal. La palabra es rechazada debido a su origen francés. En cambio, se permite el uso de loo que sería algo parecido a lavatorio en castellano. William Hanson, considerado un gurú de los protocolos británicos, le dijo al Mail Online que "históricamente toilet hace referencia a la actividad de arreglarse, vestirse, peinarse por eso no solo se la considera una palabra desagradable sino también incorrecta".

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Una publicación compartida por Clarence House (@clarencehouse) el 11 de Feb de 2020 a las 8:13 PST

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El término lounge -salón en castellano- tampoco se admite. No hay salones porque sí, sino que cada uno tiene una función que debe ser mencionada cuando se habla, como drawing room -salón de dibujo- o sitting room -sala de estar-.

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Hablar de un perfume se considera vulgar y solo se admite el uso de scent -esencia o aroma-. En el Reino Unido se utiliza el término tea para hacer referencia a la última comida del día. Sin embargo, si los royals invitan a cenar será supper.

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Una publicación compartida por Duke and Duchess of Cambridge (@kensingtonroyal) el 9 de Jun de 2020 a las 11:28 PDT

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La reina Isabel odia la palabra pregnant -embarazada- y prefiere referirse al estado de esperar un bebé como be in the family way-estar en camino de formar una familia o algo parecido-. Por otro lado, a los padres no se les dice mum o dad sino mummy o daddy y hasta incluso papa y mama.

Otra palabra que jamás les escucharemos decir a los royals británicos es pardon en los casos en los que no se presta demasiada atención al interlocutor. Pronunciar algo similar a pedir perdón se juzga como una falta grave. En los círculos reales, solo dirán sorry o peor aún what? cuando deseen que alguien repita lo que acaba de decir.