El juez de Control y Garantías de Las Termas de Río Hondo, Silvio Sálice, dictó ayer la prisión preventiva en contra de un hombre, sospechado de atacar a puñaladas a su ex pareja el 9 de mayo y protagonizar, desde la calidad de prófugo, diferentes atentados que acabaron el 10 de agosto al ser apresado por efectivos de Prefectura Naval.
Se trata de J. Domínguez, de 43 años, a quien la fiscal Melissa Deroy y la querellante, Soledad Schejtman, atribuyen cargos por “lesiones y amenazas calificadas por el vínculo”; “abuso sexual con acceso carnal” y “aborto ilegal” y “”daños” en perjuicio de C.L.S.
Después de varios años de tortuosa relación, la víctima terminó el vínculo con Domínguez, pero acordaron tolerancia y una cierta armonía por los cinco hijos en común. El 9 de mayo la paz se terminó, a raíz de un escándalo con casi una docena de vecinos como testigos.
El ataque
Domínguez atacó a puñaladas a C.L.S., mientras ella retiraba a uno de sus hijos desde la casa de su ex cuñada, en el Bº Adela, de Las Termas. Frente a familiares y curiosos, Domínguez habría atacado violentamente a la damnificada, quien terminó hospitalizada. Luego realizó una denuncia en la Comisaría del Menor y la Mujer local.
Acorralado, Domínguez huyó hacia el monte. Se ordenó la aprehensión, se realizaron averiguaciones sobre su paradero, pero no podían ubicarlo. Mientras, el acusado protagonizó al menos otros tres hechos de violencia contra su ex, amenazándola de muerte para que levante las denuncias y en una oportunidad le destrozó su celular.
La Fiscalía y querella solicitaron una orden de detención. Se concretaron tres allanamientos con resultados negativos y en julio se libró una orden de captura nacional.
El 10 de agosto, Prefectura Naval le impuso un abrupto final y Domínguez cayó preso y esposado. Al instante, fiscal y querellante reactivaron la investigación y enrostraron cuatro legajos que en la víspera dieron forma a una prisión preventiva por el término de ley.
En la jornada, la batalla trazó dos escenarios claros y definidos: los cargos por los ataques contra la mujer y un “recurso de revocatoria” a cargo de los ex suegros de la damnificada, resueltos en voltear la medida cautelar reciente, en cuyo transcurso el mismo juez había reintegrado a la denunciante e hijos la vivienda conyugal.
El magistrado rechazó el planteo de las abogadas que representaron a los exsuegros de la damnificada, en consonancia con la oposición de la Fiscalía y querella.
Por su parte, el abogado de Domínguez, José López, pidió morigerar los cargos y sugirió que sólo tuviesen entidad los de “lesiones”.
Finalmente, el juez Sálice dijo no a la defensa y extendió el encierro de Domínguez, quien ahora quedó más cerca de la clausura del proceso y envío ante un tribunal de juicio oral.