Siguen los problemas en MasterChef Celebrity. Germán Martitegui acentúa su antipático personaje, y cada vez son más las voces críticas, tanto dentro como fuera del reality. Mientras en las redes obtiene cada vez menos adhesión, puertas adentro ya se empieza a ver el cansancio de algunos participantes y, en especial, el de Federico Bal.
Vale recordar que la relación entre ambos arrancó con el pie izquierdo: desde el primer programa comenzaron los roces, con un ida y vuelta entre ambos como si se tratara de un adolescente rebelde y un profesor amargado con la vida y nada motivador.
En la emisión del martes, Fede llegó a la mesa de evaluación con un wok de pollo, del que se sentía particularmente orgulloso. El camino del plato no había sido simple, empezando nomás con la impericia para cortar las verduras. Sin embargo, a la vista, el resultado prometía. "Siento que voy a subir al balcón (espacio que asegura el pase a la siguiente ronda), que voy a ganar este desafío", dijo el actor y director demasiado confiado.
Pero Martitegui es un escollo difícil de pasar, especialmente cuando se trata de él. Mientras el cocinero intentaba cortar como podía el pollo, Bal lo corrió: "Pruébelo con una buena actitud". A lo que Germán, que no es precisamente persona de irse al mazo, le retrucó: "Es que está duro, yo le pongo actitud, te juro por Dios. Esto es imposible de comer. Mi crítica es a la textura y a la consistencia", cerró cualquier posibilidad de discusión.
Por su parte, Damián Betular, que suele ser más constructivo en sus devoluciones se mostró sumamente desilusionado y resumió: "el pollo tiene la textura de un corcho". Donato de Santis estuvo en sintonía, y Martitegui retomó la palabra para desarrollar su lapidario comienzo: "Todos los sabores están empastados, las verduras están sobre cocinadas, el pollo está seco y la salsa demasiado reducida y espesa. En la boca se empasta todo y no está bueno. La idea es que vos me escuches y la próxima vez puedas hacerlo mucho mejor".
No quedó claro qué le molestó más a Fede Bal, si quedar nuevamente en zona de riesgo o la forma en la que le habla Martitegui. Por las dudas, para quien quiera oírlo dejó más que claro lo que pensaba: "Siento que se pone en un lugar de padre, como diciendo 'no ordenaste ahí', 'no llevaste los juguetes al cuarto'. Todo bien pero: Señor, usted no es mi padre".