Los investigadores advierten que, de volverse más comunes estos ataques, serían una "señal de alarma" en el Mediterráneo. La sobrepesca podría estar empujando a estas dos especies a competir por unos recursos que escasean.
Un reciente estudio de especialistas de Austria y Libia ha arrojado luz sobre el inusual descubrimiento que hizo el pasado mes de abril un grupo de científicos locales en la costa de Libia. Encontraron el cuerpo de un tiburón zorro de 4,5 metros de largo en la orilla. Lo extraño era el pico de pez espada que sobresalía de una herida en el costado del tiburón. Los científicos sacaron el pico que resultó ser de 30 centímetros de largo.
Según la ubicación de la espada, el equipo cree que el tiburón resultó herido cerca de la columna vertebral y en el aparato branquial, lo que provocó daños en los nervios y las arterias, junto con sus arcos branquiales y luego llegó al corazón.
Este inusual caso fue descrito en una investigación publicada recientemente en la revista Ichthyological Research, y que describe al pez espada ('Xiphias gladius'), como "un depredador de gran movilidad" conocido por atacar tiburones, ballenas, humanos e incluso objetos como barcos.