Pareciera una construcción humana. Como si un orfebre laborioso hubiera pasado siglos formando las columnas hexagonales que forman parte de la cueva de Fingal, una extraña gruta ubicada en uno de los islotes -el Staffa- del archipiélago de las Hébridas a unos kilómetros de Escocia.
Se estima que hay 300 millones de planetas habitables en la galaxia
La isla se hizo popular cuando fue descubierta en siglo XVII y hasta allí llegaron ilustres visitantes como la reina Victoria y el príncipe Alberto.
Ver esta publicación en InstagramUna publicación compartida por bautrip (@bautrip) el 25 de Ago de 2017 a las 6:43 PDT
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Su perfecta acústica y arquitectura natural la convirtieron en una cueva icónica que inspiró a Felix Mendelssohn la famosa Overtura de las Hébridas y a Julio Verne algunas de sus fantásticas aventuras. La gruta también fue un imán para la banda Pink Floyd y para el artista Matthew Barney.
Ver esta publicación en InstagramUna publicación compartida por Kevin Chan (@ttazkc) el 12 de Ago de 2019 a las 12:06 PDT
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El conjunto de columnas de basalto hexagonales forma parte de una reserva natural. El techo de arcos naturales con forma de panal de abeja junto con las melodiosas olas que rompen contra las piedras le han dado también la calificación de "catedral natural". Sobre la entrada, el mar entra y sale y provoca armonías escalofriantes como si fueran el coro de la cueva.
Ver esta publicación en InstagramUna publicación compartida por Katarina Linczenyiova (@katarina_lincz) el 4 de Jul de 2016 a las 3:05 PDT
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