Espectáculos

Shöñe: Retrato de la perplejidad

Compartir por WhatsApp

05 Dec 2020 · 21:04
Shöñe: Retrato de la perplejidad
Ana Padilla, en Shöñe, en la vidriera de Tadrón, a la gorra y para ver desde la calle

Dramaturgia y dirección: Jorge Diez. Actuación: Ana Padilla. Arte: Cinthia Chomski. Sonido y luces: Ignacio Gelli. Sala: Tadrón (Niceto Vega 4802). Funciones: domingos, a las 20. duración: 25 minutos. NUESTRA OPINIÓN: Buena.

Acertado riesgo el de cambiar a último momento un proyecto para el streaming por la calle. Al aire libre, el público sentado en la vereda, de espaldas a los ruidos de la calle que nunca impedirán que se escuche perfectamente la voz de la actriz. Un vientito suave entre la última luz de la tarde y la primera estrella. Todo un gesto de juntada, comunitario, que se agradece y se disfruta.

Detrás del vidrio, Ana Padilla se exhibe como cuerpo para ser observado. El efecto es atractivo porque la vidriera exige mirada y, a la vez, impone el misterio de lo que no se toca. Una mujer desdoblada, que discute consigo misma cuando no hay testigos: una, intenta el diálogo y se permite dudar; la otra, responde con prejuicios. No hay acuerdo porque la verdad se escurre entre distorsiones y malentendidos. Imposible no leerla en código de dos estereotipos de Argentinas opuestas, la que descree de los sueños y la que se permite tenerlos, ambas perplejas ante lo que no se comprende. Padilla, otra vez dirigida en un unipersonal por Jorge Diez (el anterior fue Nina), sostiene con su experiencia y solidez esta exposición que atraviesa el vidrio (que no es igual a pantalla) desde un espacio mínimo y para los espectadores ¿post? pandemia.

Conforme a los criterios de