Hace unos años, un buzo que exploraba la costa oeste de Noruega encontró en el agua un objeto inexplicable: una gigante esfera gelatinosa de más de un metro de ancho, flotando a medio camino entre el fondo marino y la superficie. Una línea oscura atravesaba su centro, pero por lo demás el objeto era translúcido y completamente indiferenciado.
Se han reportado casi 100 avistamientos de orbes similares en Noruega y el Mediterráneo desde 1985, pero los expertos nunca han podido clasificar la extraña masa gelatinosa. Ahora, gracias a una campaña de investigación de un año de duración y un nuevo análisis de ADN, los científicos finalmente han identificado los orbes como los sacos de huevos raramente vistos de un calamar llamado Illex coindetii, también conocido como calamar de cola corta, según un nuevo estudio publicado en la revista Scientific Reports.
Los investigadores concluyeron que cada esfera gelatinosa puede contener cientos de miles de huevos de calamar cubiertos por una burbuja de moco que se desintegra gradualmente. A esta conclusión llegaron después de estudiar y realizar análisis genético de las muestras de tejido de cuatro orbes recolectadas por buzos en pequeñas botellas de plástico en 2019.
Captan una enorme bolsa gelatinosa con una gran cantidad de huevos de calamar de diez tentáculos