El partido de ultraderecha española Vox sigue con los ojos puestos en América Latina. A partir de este viernes, la organización política, a través de la fundación Disenso, celebra el 'Foro Madrid' en Bogotá para alertar de la supuesta "amenaza comunista" en Colombia, a meses de las elecciones presidenciales en ese país.
"El objetivo es reunir a líderes de las democracias de ambos lados del Atlántico para alertar sobre la amenaza que supone una eventual victoria electoral de los aliados del Foro de Sao Paulo y el Grupo de Puebla", dice el comunicado de la reunión.
El primer panel de nuestro I Encuentro Regional es de primer nivel, @MariaCorinaYA , @infotudela y moderando @KarinaLMariani, juntos para profundizar sobre la manera de operar del Foro de São Paulo y el Grupo de Puebla. Un lujo.#ForoMadridBogotápic.twitter.com/xKqJTcQFjr
Según sus organizadores, el evento tiene en la mira los próximos comicios que se celebrarán este año en Colombia y Brasil, donde la izquierda tiene claros chances de ganar, lo que para la ultraderecha española pondría "en peligro la existencia de la democracia, la libertad y el Estado de Derecho en toda la región".
En el caso específico de Colombia, el 'Foro Madrid' ataca sin rubor al candidato izquierdista Gustavo Petro, al considerar que el proyecto político del Pacto Histórico representa "una amenaza" para el país suramericano. El documento que respalda la convocatoria es la llamada Carta de Madrid, que ha reunido "10.000 firmas que denuncian el proceder de la izquierda radical en la Iberosfera y que se comprometen a trabajar en conjunto para contrarrestarla".
Entre los firmantes de ese documento se encuentran no solo representantes de la ultraderecha en la región, como la excandidata presidencial en Perú, Keiko Fujimori, investigada por corrupción; la dirigente venezolana, María Corina Machado; el excandidato presidencial chileno José Antonio Kast; el senador brasileño Eduardo Bolsonaro; o el polémico senador argentino Javier Milei, sino también cuestionadas personalidades de la política regional, como el exministro del Gobierno de facto de Bolivia, Arturo Murillo, actualmente preso en EE.UU.
Desde el año pasado, el líder de Vox en España, Santiago Abascal, anunció el deseo de la organización política que dirige de expandir sus miras más allá del país europeo. Sin dar mayores detalles, dejó claro que el propósito era crear una "estructura internacional" que sirviera como "una auténtica oposición en defensa de las libertades y la democracia".
Por eso no sorprende que la agenda de conferencias esté centrada en denunciar el supuesto "atentado contra los valores occidentales" que podría significar para Vox el avance de la izquierda en países como Colombia, donde hay una histórica tradición política conservadora gracias a la satanización de los sectores progresistas, a quienes siempre han tratado de vincular con la insurgencia armada.
En el texto de la convocatoria, aseguran que las próximas elecciones en Colombia se debaten entre "un modelo que defiende la propiedad privada, la división de poderes, la alternancia en el poder y la libertad" o el supuesto retroceso "hacia el comunismo".