Por lo menos 30 grupos criminales organizados de América Latina y el Caribe cada vez más utilizan plataformas de redes sociales, foros abiertos, aplicaciones de citas y mercados de la darknet para anunciar y vender drogas y opioides sintéticos, ya que importan precursores químicos de Asia con relativa facilidad gracias, en gran parte, a la falta de regulaciones efectivas.
Así lo revela el informe "El tráfico en línea de drogas sintéticas y opioides sintéticos en América Latina y el Caribe", que este miércoles publicó la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), y en el que detalla la penetración y el mecanismo de un creciente mercado.
"La naturaleza sin fronteras del ciberespacio permite que los delincuentes y los grupos criminales organizados operen en línea de manera más flexible y encubierta", señala al explicar que las plataformas permiten ocultar la identidad de proveedores y clientes, y simplifican las comunicaciones y transacciones con un bajo costo y una alta eficiencia operativa.
"Hay indicios de que la cooperación intercontinental en la producción y el tráfico de drogas sintéticas y opioides sintéticos ha cobrado impulso. Los grupos criminales organizados en diferentes lugares de América Latina y el Caribe reciben envíos de precursores desde Asia que utilizan para fabricar drogas sintéticas en laboratorios clandestinos", explica.