El Senado desaparece. Podrá haber reelección presidencial inmediata. Se reconoce el estado plurinacional y plurilingüe del país, o sea, a los pueblos indígenas. La naturaleza y los animales tienen derechos. La Corte Suprema seguirá contando con 21 miembros pero la mitad de los cargos deberán ser ocupados por mujeres.
También se abre la puerta a la legalización del aborto. Se consagra el derecho a la muerte digna. Y la perspectiva y equidad de género se impone en todos los capítulos.
Estos son algunos de los aspectos más innovadores que contiene el borrador de la nueva Constitución de Chile que ya han redactado los 154 convencionales que fueron electos a través del voto popular en mayo del año pasado y que dos meses después comenzaron sus trabajos de manera formal.
Hasta este martes, la propuesta de Carta Magna ya cuenta con 290 artículos, pero todavía faltan decenas (¿cientos?) de apartados vinculados a los recursos naturales, derechos sociales y temas políticos, entre otros.