La vicepresidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, ha declarado que el gobierno desconoce la localización actual del presidente Nicolás Maduro, solicitando a las autoridades de Estados Unidos una prueba de vida del mandatario. Esta situación ha generado una intensa preocupación en el ámbito internacional.
Rodríguez expresó en su intervención: “Ante esta brutal situación y ante este brutal ataque, nosotros desconocemos el paradero del presidente Nicolás Maduro y de la primera dama, Cilia Flores”. Tal afirmación resalta la incertidumbre que rodea la figura del líder venezolano en el contexto actual.
Asimismo, la vicepresidenta condenó lo que calificó como una agresión salvaje contra el pueblo venezolano, subrayando que esta situación ha resultado en la pérdida de vidas de funcionarios y militares, quienes han sido considerados mártires por su nación. Rodríguez también enfatizó que muchos civiles inocentes han perdido la vida, tanto en la capital como en diversas regiones del país.
En sus declaraciones, Rodríguez afirmó que “Lo primero que le dijo el presidente Maduro al pueblo de Venezuela fue ‘pueblo a la calle’, activado en milicia, activados todos los planes”, lo que implica un llamado a la movilización y a la defensa de la soberanía nacional.
La vicepresidenta añadió que “La capital Caracas fue atacada. La ciudad que vio nacer al libertador de la patria grande ha sido vulnerada, atacada y agredida”, refiriéndose a los recientes acontecimientos que han afectado la seguridad y el orden público en la región.
Finalmente, esta situación ha suscitado un debate sobre las políticas de intervención y la relación bilateral entre Venezuela y Estados Unidos, lo que podría tener repercusiones significativas en el escenario político latinoamericano y más allá.