El Departamento de Estado de los Estados Unidos, bajo la dirección de Marco Rubio, ha fundamentado su reciente decisión en la creciente inestabilidad de la seguridad en diversas regiones de Venezuela, subrayando que la situación se encuentra completamente fuera de control.
La mencionada advertencia se produce en un contexto marcado por la reciente intervención militar que resultó en la captura del presidente depuesto Nicolás Maduro. Además, se han recibido informes preocupantes sobre la actividad de milicias armadas que estarían persiguiendo activamente a ciudadanos estadounidenses en la vía pública, lo que agrava aún más la situación de seguridad.
En un comunicado oficial, las autoridades estadounidenses han señalado que grupos armados, conocidos como “colectivos”, han tomado el control de puntos estratégicos a lo largo del territorio nacional. Estos grupos, según los informes, han establecido retenes y realizan controles vehiculares con el objetivo de identificar a ciudadanos estadounidenses o aquellos que tengan lazos con el gobierno de EE.UU. Ante este preocupante panorama, el gobierno estadounidense ha instado a sus ciudadanos a extremar precauciones y a mantenerse en un estado de alerta constante.
Esta drástica advertencia se emite precisamente una semana después de que la Casa Blanca autorizara la intervención militar en Venezuela, una operación que concluyó con la captura de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores. El operativo, lamentablemente, ha dejado un saldo trágico, con al menos 40 civiles fallecidos y la muerte de 32 soldados cubanos que formaban parte del anillo de seguridad del líder derrocado, durante los intensos bombardeos en Caracas el pasado sábado.
Finalmente, la administración estadounidense ha recordado que Venezuela permanece bajo el nivel más alto de alerta de viaje, clasificado como Nivel 4: No viajar. Esta categorización se justifica por los graves riesgos que enfrentan los ciudadanos estadounidenses, que incluyen detenciones arbitrarias, torturas durante la reclusión, terrorismo, secuestros, aplicación arbitraria de las leyes locales, altos índices de criminalidad y disturbios civiles, así como una infraestructura sanitaria deficiente, según detalla el portal de Minuto Uno.