Atlético Tucumán se propone desplegar un estilo de juego dinámico y arriesgado, siendo este un aspecto crucial para el equipo dirigido por Hugo Colace en la presente temporada. En su primer partido dentro de la Serie Río de la Plata, el conjunto tucumano se impuso 2-1 ante Cerro Largo, gracias a un autogol de Santiago Franca y una anotación de Leandro Díaz. Aunque el equipo mostró destellos de esperanza, también evidenció ciertas debilidades que requieren atención antes del inicio de la competencia formal.
El desempeño del equipo tucumano fue superior, enfrentando a un oponente con un nivel de jerarquía notoriamente inferior, que se encuentra en proceso de reestructuración tras sufrir múltiples bajas. Atlético Tucumán logró dominar gran parte del encuentro, implementando una presión alta destinada a provocar errores en el rival. A pesar de sus esfuerzos, el equipo no logró concretar en el primer tiempo, donde mostró una mayor intensidad en sus ataques.
Sin embargo, la estrategia de presión alta expuso reiteradamente a la defensa, que se vio vulnerable ante los contraataques de los uruguayos. El primer tanto del encuentro llegó a los 16 minutos, cuando Gianluca Ferrari y Clever Ferreira abandonaron su posición, resultando en la apertura de espacios que Federico Sellecchia aprovechó para marcar para Cerro Largo.
A pesar de la ventaja en el marcador para el equipo rival, Cerro Largo no pudo capitalizar su posición, dejando al Atlético Tucumán con oportunidades de recuperar el control. Con el transcurrir de los minutos, el equipo local comenzó a generar acciones ofensivas relevantes, según la propuesta táctica de Colace.
El entrenador optó por una formación que alineaba a varios jugadores en el campo rival, incluyendo a los tres delanteros, así como a los interiores Renzo Tesuri y Lautaro Godoy. Las mejores acciones del equipo se produjeron por el flanco, con Ramiro Ruiz Rodríguez y Nicolás Laméndola liderando los ataques. En un momento clave del primer tiempo, Laméndola centró al área, provocando el autogol de Franca tras un intento de Ferrari, lo que significó el empate para el Decano.
Con un impulso renovado y una mejora en el juego, Atlético Tucumán continuó buscando el gol, que finalmente llegó en la segunda mitad gracias a un gran desborde de Ruiz Rodríguez, quien asistió a Díaz para el segundo tanto. Sin embargo, tras realizar cambios tácticos, el equipo perdió intensidad en la presión y el partido se tornó menos dinámico, permitiendo a Cerro Largo adoptar una postura más conservadora. Así, Atlético Tucumán culminó su primer encuentro del año con un balance en general positivo, aunque con áreas de mejora evidentes.