Noruega ha tomado la decisión de no participar en el "Consejo de Paz" que fue propuesto por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en un contexto marcado por la controversia en torno al otorgamiento del Nobel de la Paz a María Corina Machado y las tensiones relacionadas con Groenlandia.
La iniciativa del mandatario estadounidense tenía como objetivo inicial la supervisión de la reconstrucción de Gaza tras el conflicto bélico entre Israel y Hamás, sin embargo, el proyecto que ha sido denominado como "carta" proporciona una serie de facultades extensas al magnate, sugiriendo una intención más amplia de abordar la resolución de conflictos armados a nivel global, posicionándose como un potencial sustituto de la Organización de las Naciones Unidas.
El secretario de Estado adscrito a la oficina del primer ministro noruego, Kristoffer Thoner, informó que "la propuesta estadounidense plantea una serie de temas que requieren un diálogo más profundo con Estados Unidos", en un comunicado emitido a la agencia de noticias AFP.
Asimismo, el funcionario noruego subrayó que "Noruega no se unirá, por lo tanto, a las disposiciones propuestas para el Consejo de Paz" y, en consecuencia, no participará en la ceremonia de firma en Davos.
Históricamente, Noruega ha sido un firme defensor del multilateralismo, particularmente en el ámbito de la ONU, y ha desempeñado un papel significativo como mediador en diferentes conflictos internacionales.
Thoner precisó que "para Noruega, es importante que esta propuesta se enmarque en las estructuras existentes, como la ONU, y en nuestros compromisos internacionales", a lo que añadió que su país "comparte el objetivo del presidente Trump de establecer una paz duradera en Ucrania, Gaza y otras situaciones". Además, afirmó que "Noruega continuará su estrecha cooperación con Estados Unidos y otros socios en favor de la paz".