En un lamentable suceso que ha conmovido al sudeste asiático, un ferry se hundió en la madrugada del lunes, resultando en la trágica pérdida de al menos 15 vidas y un número aún indefinido de desaparecidos. Este incidente ha sido confirmado por autoridades locales y la guardia costera, que ha implementado un extenso operativo de búsqueda y rescate en la región.
La embarcación, conocida como M/V Trisha Kerstin 3, realizaba un trayecto entre la ciudad portuaria de Zamboanga y la isla de Jolo, en la provincia de Sulu. A bordo, se encontraban 332 pasajeros y 27 tripulantes cuando, por motivos que están bajo investigación, la nave sufrió un desperfecto técnico y se hundió poco después de la medianoche.
El siniestro tuvo lugar en condiciones climáticas consideradas favorables, un aspecto que ha llamado la atención de las autoridades y refuerza la hipótesis de que una falla mecánica podría haber sido el factor desencadenante de este desastre. El ferry se hundió a aproximadamente dos kilómetros de la aldea isleña de Baluk-baluk, en la provincia de Basilan, donde muchos de los sobrevivientes lograron llegar y recibir asistencia inicial.
La guardia costera reportó que, en las primeras horas posteriores al hundimiento, más de 300 personas fueron rescatadas con vida. Entre los sobrevivientes se encontraba un oficial de seguridad marítima que estaba a bordo y que desempeñó un papel crucial al emitir la primera alerta, lo que facilitó una rápida intervención de los equipos de emergencia.
El operativo de rescate fue de gran envergadura, involucrando embarcaciones de la guardia costera y de la marina filipina, además de contar con apoyo aéreo proporcionado por un avión de vigilancia y un helicóptero Black Hawk de la fuerza aérea. Asimismo, la colaboración de pescadores locales fue fundamental para rescatar a individuos que se encontraban a la deriva o aferrados a los restos de la embarcación.
El gobernador de Basilan, Mujiv Hataman, confirmó que los pasajeros rescatados y los cuerpos recuperados fueron trasladados a la ciudad de Isabela, capital de la provincia. En este lugar, se han continuado las labores de asistencia a los sobrevivientes, la identificación de las víctimas fatales y el contacto con los familiares de quienes viajaban en la embarcación.