Cada nuevo Papa tiene la prerrogativa de establecer su propia residencia en el Vaticano. Francisco optó por el alojamiento en Santa Marta, mientras que Benedicto XVI siguió la tradición de Juan Pablo II al elegir el Palacio Apostólico. En este contexto, León XIV también residirá en el mismo lugar, aunque con un matiz notable: ocupará una de las terrazas transformadas, que ahora cuenta con muebles modernos y un gimnasio privado, lo que lo convierte en un Pontífice que prioriza el bienestar físico.
Hasta este momento, Robert Prevost se alojaba en una amplia estancia de más de 200 metros cuadrados en el Palacio del antiguo Santo Oficio, un espacio asignado a su función como Prefecto del Dicasterio para los Obispos. Este cambio de residencia representa un giro significativo en la historia reciente de la jerarquía papal.
De acuerdo con información proporcionada por el diario Repubblica, el Papa León XIV ha impulsado la propuesta, previamente discutida durante el cónclave, de regresar a la residencia del Palacio Apostólico, que ha sido el lugar tradicional de alojamiento papal desde la histórica “Brecha de Porta Pía” en 1870. Antes de este suceso, los Papas habitaban en el Palacio del Quirinal, que actualmente es la residencia oficial del presidente de Italia.
El 20 de septiembre de 1870, tras la ejecución de varios cañonazos, las fuerzas italianas lograron abrir una brecha en la Muralla Aureliana, situada a poca distancia de Porta Pía. Este acontecimiento, conocido como la “Brecha de Porta Pía”, facilitó la entrada del ejército italiano a Roma y marcó el fin del Estado Pontificio, que había perdurado por más de mil años.
“El Papa tiene la intención de aprovechar los espacios disponibles que anteriormente fueron utilizados por sus predecesores. El estudio, donde se han completado las obras y desde el cual el Papa retoma su trabajo diurno, es el lugar desde el que se asoma para orar con los fieles congregados en la Plaza de San Pedro”, se indica en las declaraciones oficiales sobre su nueva residencia.
Si León XIV decide ocupar el ático, no hará otra cosa que utilizar espacios que han sido utilizados anteriormente: durante el pontificado de Benedicto XVI, dicho ático era el hogar de su secretario personal, monseñor Georg Gänswein. Este aspecto resalta la continuidad en la utilización de los espacios papales.
Además, según información de ANSA, durante el cónclave se abordó también la cuestión económica: la residencia de Francisco en Santa Marta, aunque aparentemente más modesta que el apartamento papal de la tercera planta del Palacio Apostólico, implicaba gastos significativos, especialmente en materia de seguridad, con costos que ascendían a aproximadamente 200.000 euros mensuales.
Por el momento, no se han establecido fechas oficiales para el traslado del Papa León XIV. Mientras tanto, ha supervisado de manera personal las obras de renovación de la planta situada entre la tercera logia y la azotea, donde desde septiembre pasado ya ha comenzado a utilizar su nuevo estudio. Inicialmente, no quedó claro si decidiría trasladarse al ático.