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La OMS clasifica el virus Nipah como de bajo riesgo a nivel global

La Organización Mundial de la Salud determina que el riesgo de propagación del virus Nipah es moderado a nivel subnacional y bajo a nivel nacional, regional y mundial, a pesar de su alta letalidad y la ausencia de tratamientos específicos.

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31 Jan 2026 · 16:37
La OMS clasifica el virus Nipah como de bajo riesgo a nivel global
Cortesía de minuto1

El pasado lunes, el Centro Nacional de Enlace para el Reglamento Sanitario Internacional (RSI) de la India comunicó a la Organización Mundial de la Salud (OMS) la detección de dos casos de infección por el virus Nipah (NiV). Esta notificación se realizó en el contexto de un monitoreo continuo de la salud pública.

Los casos, que fueron confirmados mediante análisis de laboratorio en el estado de Bengala Occidental, involucran a personal sanitario del mismo centro médico privado ubicado en Barasat, en el distrito norte de 24 Parganas. La presencia del virus NiV había sido identificada previamente en el Instituto Nacional de Virología de Pune el 13 de enero.

En el seguimiento clínico, uno de los pacientes se encuentra en condición crítica, requiriendo ventilación mecánica, mientras que el otro ha mostrado una evolución positiva tras experimentar una enfermedad neurológica severa. Las autoridades sanitarias indias han identificado y evaluado a más de 190 contactos, todos los cuales han arrojado resultados negativos en las pruebas de NiV, sin la aparición de nuevos casos hasta la fecha.

Ante la inquietud global sobre la posible diseminación del virus, la OMS emitió un comunicado en el que sostiene que el riesgo de propagación del virus Nipah es moderado a nivel subnacional y bajo a niveles nacional, regional y global, lo que proporciona un alivio temporal a las preocupaciones sanitarias.

Descripción del virus Nipah

La infección por NiV es una zoonosis grave, aunque poco frecuente, que se transmite a los humanos a través de animales infectados, como los murciélagos, o mediante alimentos contaminados con fluidos corporales de estos animales. Además, existe la posibilidad de transmisión de persona a persona a través de contacto cercano.

Detectado inicialmente en Malasia en 1999, este virus no cuenta con tratamientos ni vacunas autorizadas y se asocia con una letalidad considerable, que varía entre el 40 y el 75%, dependiendo de la eficacia de los sistemas de vigilancia epidemiológica y de la atención clínica disponibles en cada localidad.

Las manifestaciones clínicas del virus son amplias y pueden presentar desde infecciones asintomáticas hasta infecciones respiratorias agudas y encefalitis letal. Generalmente, el periodo de incubación oscila entre 4 y 14 días tras la exposición, aunque en algunos casos puede extenderse hasta 45 días.

Al transcurrir este periodo, se inician los síntomas gripales, que incluyen fiebre, cefaleas, vómitos, y dolor muscular, los cuales pueden ser seguidos por mareos, somnolencia, alteraciones en la consciencia y signos neurológicos indicativos de encefalitis aguda, donde los casos más severos pueden evolucionar a convulsiones o coma en un corto plazo.

La mayoría de los individuos que logran sobrevivir a la encefalitis aguda tienden a recuperarse completamente; sin embargo, aproximadamente el 20% puede experimentar secuelas neurológicas, que incluyen convulsiones y cambios de personalidad a largo plazo.