A través de un reciente comunicado oficial, se reveló que entre el 30 de enero y el 6 de febrero de 2023 se registraron 174 nuevos decesos, los cuales fueron añadidos a la cifra oficial tras la aprobación del comité gubernamental correspondiente.
Desde el 10 de octubre, fecha en la que comenzó a regir el cese al fuego en Gaza, se han documentado 576 fallecimientos y 1.543 personas han resultado heridas.
En un comunicado adicional, las autoridades sanitarias informaron que los hospitales operativos en la Franja de Gaza enfrentan enormes desafíos para mantener la prestación de servicios, convirtiéndose en meras salas de espera para miles de pacientes, muchos de los cuales se enfrentan a un destino incierto.
Además, según la agencia de noticias Xinhua, la disponibilidad de analgésicos básicos se ha vuelto escasa, convirtiéndose en un lujo inalcanzable. Se reporta una escasez del 46 por ciento en medicamentos esenciales, un 66 por ciento en suministros médicos y un alarmante 84 por ciento en materiales de laboratorio, incluida la sangre del banco sanguíneo.
Por otro lado, áreas críticas como los tratamientos oncológicos, la hematología, las cirugías, los cuidados intensivos y la atención primaria se encuentran gravemente afectadas, con una limitada disponibilidad de suministros médicos que no logran satisfacer la creciente demanda.
En este contexto, se requieren esfuerzos urgentes para abordar la crisis humanitaria en Gaza y mejorar las condiciones de atención médica, que se tornan cada vez más críticas.