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Submarino estadounidense hunde el buque IRIS Dena de la Marina iraní

El hundimiento del IRIS Dena dejó a más de un centenar de marinos desaparecidos y al menos 180 tripulantes a bordo en el momento del incidente.

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05 Mar 2026 · 06:31
Submarino estadounidense hunde el buque IRIS Dena de la Marina iraní
Cortesía de elliberal

La embarcación IRIS Dena 75, que formaba parte de la Flota del Sur de la Marina iraní, recibió su nombre en honor al monte Dena, simbolizando su importancia para la nación. Este suceso representa un grave incidente en el contexto de la seguridad marítima internacional.

El buque, clasificado dentro de la clase Moudge, es una serie de fragatas desarrolladas por Irán, que ha suscitado confusiones en la nomenclatura angloparlante, siendo denominado tanto como fragata como destructor. En el idioma persa, el término correspondiente es navshekan, que se traduce directamente como destructor.

Con un desplazamiento que oscila entre 1.300 y 1.500 toneladas, el IRIS Dena contaba con unas dimensiones de 94 metros de eslora y 11 metros de manga. Este buque estaba equipado con una plataforma para helicópteros, lo que le otorgaba un considerable rango de capacidades operativas en misiones de vigilancia y despliegue.

Entre sus características más notables, se destaca su sistema de propulsión, siendo el primer destructor iraní dotado de cuatro motores de producción nacional Bonyan 4, cada uno con una potencia individual de 5.000 caballos de fuerza, sumando un total de 20.000 hp. Este sistema incluía también un mecanismo de propulsión transversal en la proa que mejoraba su maniobrabilidad durante operaciones complejas.

Previo a su hundimiento, el IRIS Dena participó en misiones de alcance significativo, incluyendo su participación en la 86ª flotilla naval iraní, que junto al buque logístico IRIS Makran realizó una histórica misión de circunnavegación global denominada “360 grados” entre 2022 y 2023, lo que resalta la relevancia de la embarcación en las operaciones navales de Teherán.

Este acontecimiento ha generado un amplio debate sobre la seguridad en las aguas internacionales y la creciente tensión geopolítica, lo que podría resultar en repercusiones significativas para la Marina iraní y su proyección naval en la región.