El Pontífice de origen estadounidense, León XIV, ha defendido con vehemencia la labor diplomática que la Iglesia Católica ha llevado a cabo a lo largo de los años. En este contexto, expresó: "Si alguien desea criticarme por anunciar el Evangelio, que lo haga con la verdad, pues la Iglesia se ha manifestado contra todas las armas nucleares durante años y no cabe duda alguna al respecto".
Esta declaración del Papa se produce en respuesta a las recientes acusaciones formuladas por el expresidente Donald Trump, quien, en una entrevista televisiva, afirmó que el Obispo de Roma estaba "poniendo en peligro a muchos católicos" debido a su postura frente al programa nuclear iraní. Ante estas afirmaciones, León XIV subrayó que su predica es coherente con su mensaje inaugural de mayo de 2025 y reafirmó que su misión eclesiástica es, primordialmente, "predicar el Evangelio y la paz".
En cuanto a la cuestión del derecho a la legítima defensa, el Papa advirtió sobre la complejidad de aplicar conceptos tradicionales a la realidad contemporánea. Reconoció que "la legítima defensa ha sido tradicionalmente permitida por la Iglesia", pero también destacó que, desde la llegada de la era nuclear, "todo el concepto de guerra debe ser reevaluado bajo los términos actuales".
Para León XIV, es imperativo priorizar el diálogo antes de asumir cualquier riesgo de conflicto atómico, subrayando la importancia de la diplomacia en la resolución de disputas.
Este intercambio de alto voltaje se produce apenas 48 horas antes de una reunión crucial en el Vaticano, donde el Papa se encontrará con el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, en un contexto de tensiones internacionales.
El Pontífice, al abordar estas problemáticas, invita a una reflexión profunda sobre la paz y la justicia en un mundo cada vez más complejo, donde las decisiones deben ser tomadas con responsabilidad y en favor de la humanidad.