¿A dónde van los ojos después de arrancar la página de inicio? Algunas teorías y estudios sostienen que en pantalla se lee configurando un patrón en F, donde los usuarios ven el título, la primera parte de la nota y luego van explorando hacia la izquierda, en lo que se conoce como rastreo del ojo. Se sabe que en ese barrido, escogen o son atraídos por palabras claves, oraciones y párrafos de su interés, mientras brincan sobre aquellas partes del texto que les importan menos.
¿A dónde van los ojos cuando navegamos por páginas de diarios digitales? Algunas teorías y estudios sostienen que en pantalla se lee configurando un patrón en F, donde los usuarios ven el título, la primera parte de la nota y luego van explorando hacia la izquierda, en lo que se conoce como rastreo del ojo. Se sabe que en ese barrido, escogen o son atraídos por palabras claves, oraciones y párrafos de su interés, mientras brincan sobre aquellas partes del texto que les importan menos.
Otras investigaciones han demostrado, además, que los párrafos cortos se desempeñan mejor que los largos. Los primeros reciben más atención visual, mientras que los segundos parecen desestimular su observación. El texto es el punto de entrada de la página web para los lectores. El bloque textual sería lo que primero que atrae la mirada del usuario, y no las fotografías, como ocurre en el caso de los medios impresos.
La información textual tiene también un componente navegacional muy importante. De acuerdo con los estudios de The Poynter Institute, los menús de navegación y los sumarios sirven de guía y orientan la lectura. Esto es lo que los autores del estudio denominan dispositivos direccionales, a partir de los cuales el usuario toma la decisión de ir de un bloque informativo a otro.
Sobre la extensión de los textos hay diferentes opiniones al respecto. Expertos como el diseñador Mario García (@DrMarioRGarcia) sostienen que, si el texto es bueno, los lectores lo devorarán párrafo tras párrafo hasta el final. Otros, como recoge Guillermo Franco en "Escribir para la web", sugieren limitar el número de palabras por «pantallazo».
En el trabajo titulado "Artículos cortos versus artículos largos como estrategia de contenido" Jakob Nielsen - doctorado en interfaces y una de las personas más respetadas en el ámbito mundial sobre usabilidad en la web- da algunas pistas:
- Artículos cortos: 600 palabras. Su lectura toma 3 minutos, asumiendo 200 palabras por minuto.
- Artículos largos: 1.000 palabras. Su lectura toma 5 minutos, también asumiendo 200 palabras por minuto.
Al margen de cálculos, parece claro que los lectores tienen un tiempo limitado para resolver sus necesidades informativas de forma eficaz. La presentación de la página debe permitir una navegación fluida en la que el lector pueda localizar la información de interés que está buscando en el menor tiempo posible. Titulares, palabras clave, ladillos y cualquier otro bloque de información que resuma el contenido del texto facilitan este cometido.
Por qué es importante la usabilidad
Definamos la usabilidad como la palabra que describe la facilidad de uso. En internet, la usabilidad es una condición necesaria para la supervivencia. Si un sitio web es difícil de usar, la gente lo abandona. Y en internet, todo está medido. Todo puede cuantificarse. Así las cosas, la usabilidad es una característica auditable. De hecho, no es un dato menor que los periodistas ya no tengamos lectores, oyentes o televidentes. Tenemos usuarios. Hoy, sabemos la cantidad de clicks que tiene una nota, el tiempo de permanencia, los comentarios, las veces que fue compartida, etcétera.